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EDICIÓN ESPECIAL: ¿Se debe avanzar en el desarme total?

El mundo de las armas de fuego es un territorio desconocido para la mayoría de los chilenos. En los últimos años la posesión o tenencia legal de ellas ha generado gran discusión en la esfera pública: ¿qué razones tendría un civil para inscribir un arma de fuego a su nombre? Aquí te lo contamos.

LOS COLECCIONISTAS

El grupo de los coleccionistas es quizás el menos conocido. Son personas que preservan de manera privada armas que tienen valor patrimonial esencialmente histórico. En Chile son cerca de 1000 personas e instituciones que resguardan más de 26.500 armas. Es el caso del Museo de la Guerra del Pacífico, en Santiago, que tiene una colección inédita de fusiles, pistolas y municiones empleadas durante dicho conflicto bélico (1879-1983). 

La Ley chilena exige a los coleccionistas una acreditación especial (que dura 5 años). La Autoridad Fiscalizadora requiere de los coleccionistas medidas de seguridad, como puertas de seguridad y vidrios blindados, para evitar la sustracción de estas armas.

LOS DEPORTISTAS

Gracias a tiradoras calificadas como Francisca Crovetto, el deporte del tiro ha recibido la atención mediática. Son personas que, para representar a Chile, necesitan estar inscritas en un club deportivo federado con personalidad jurídica vigente. Sin mayor apoyo del Estado, estos tiradores invierten en armas de características y calibres especiales, que pueden llegar a costar varios millones de pesos. Eso sin considerar la munición que gastan diariamente cuando se trata de seleccionados olímpicos. El financiamiento de estos deportistas proviene generalmente de recursos propios o privados, y auspicios en el mejor de los casos.

LOS CAZADORES

Los cazadores cumplen una labor fundamental en la defensa de la flora y fauna nativa, al controlar especies foráneas, como son: cotorras, conejos, jabalíes y hasta castores, que causan enormes daños en los ecosistemas. Deben contar con un permiso del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y sólo pueden inscribir armas largas (rifles y escopetas), pero están sometidos a las mismas restricciones de calibres que los demás usuarios civiles. Además, la caza provee de alimento a las mesas de cientos de familias chilenas, de la forma más natural y sustentable que existe, siendo los cazadores la primera razón por la que se solicita autorización legal para adquirir un arma de fuego (11.590 permisos). 

LAS ARMAS LEGALES PARA DEFENSA 

Adquirir un arma de fuego en Chile implica enfrentar uno de los procesos más exigentes del mundo. Debido al aumento de la criminalidad, según estadísticas oficiales a partir del 2019 se ha incrementado el número de personas que adquieren un arma de fuego para defenderse frente a los delincuentes: son casi 2200 armas. En Chile actualmente no hay personas con permiso de porte vigentes. Es decir: las personas que adquiere legalmente un arma de fuego sólo pueden usarlas para legítima defensa dentro de la dirección declarada ante la Autoridad Fiscalizadora, a través del OS 11 de Carabineros. Y para transportarlas (por ejemplo: cambio de domicilio) se debe solicitar una guía de libre tránsito, indicando claramente el lugar donde se encontrará el usuario y esa arma. 

LOS LEGÍTIMOS USUARIOS DE ARMAS DE FUEGO 

La Asociación Chilena del Rifle (ACDR) nace como consecuencia a serie de leyes que buscan desarmar completamente la población civil, endosándole a los legítimos usuarios la responsabilidad de sus políticas fallidas del Estado en materia de seguridad. Frente a un sistema institucional que entrega supremas garantías al delincuente, y es responsable del aumento exponencial de la criminalidad, la ACDR invita a unirse y conocer su propuesta en el sitio web: www.acdr.cl


Asociación Chilena del Rifle